Aros de cebolla fritos!

Deliciosos y Ășnicos! đŸ—đŸ€€

5,8 M visualizationes


Tiempo total : 90 minutos

Ingredientes para 4 personas

5 cebollas

1 taza de harina

10 muslos de pollo

475 ml de salsa bĂșfalo

2 cucharaditas de ajo en polvo

4 huevos

250 g de pan rallado

Aceite vegetal

150 g de mozzarella rallada

150 g de cheddar rallado

Aderezo ranchero

Perejil


Utensilios

2 rejillas de refrigeraciĂłn

2 platos redondos para hornear

Envoltorio de plĂĄstico

Papel vegetal


Etapa 1/4

Comience a cortar las cebollas en forma de aros. Guarde las partes no utilizadas de la cebolla para mĂĄs tarde. Corte los aros de la cebolla de manera que se entrecrucen y formen un cĂ­rculo. Coloque las cebollas entre dos rejillas de enfriamiento y colĂłquelas en una fuente de horno redonda. Espolvorear con harina y cubrir con una segunda fuente de horno redonda. Envolver con film de plĂĄstico para asegurar el plato y sacudir. Retirar de la fuente y congelar los aros de cebolla durante 1 hora.

Etapa 2/4

Coloque los muslos de pollo en una fuente de horno y cĂșbralos con la salsa bĂșfalo. Añada la cebolla sobrante del primer paso y mezcle todo. Espolvorear con ajo en polvo y meter en la nevera durante 4 horas. A continuaciĂłn, hornee las alas en una bandeja de horno previamente forrada con papel de hornear durante 35 minutos a 200 ÂșC

Etapa 3/4

Saque los aros de cebolla del congelador y pincele toda la superficie con huevo. Vuelva a colocar los aros de cebolla en las rejillas de enfriamiento como se hizo en el primer paso. Espolvorear con pan rallado y cerrar con la bandeja de horno como se ve en el vĂ­deo. Agitar y luego colocar en el congelador durante 1 hora y 30 minutos.

Etapa 4/4

FrĂ­a los aros de cebolla en aceite vegetal caliente a 170 ÂșC hasta que tenga un color dorado. Rellenar los huecos con los quesos mozzarella y cheddar y hornear durante 5 minutos a 170 ÂșC. Retire del horno y coloque los muslos de pollo cocidos en los agujeros. Vierta el aderezo ranchero en el centro y espolvoree con perejil. NO queda mĂĄs que hĂ­ncarle el diente y disfrutar.